De padres, José, Josefas, Mª Josés y otros compuestos del comúnmente conocido como Pepe o Pepa. Felicidades a todos ellos. El 19 de Marzo es el Día del Padre por antonomasia. Aunque muchos lo consideren un reclamo más de las grandes superficies comerciales. Yo creo que, en este caso, es bien merecido regalar. Cuesta bien poco.
Todo el que es padre o madre sabe que ejercemos dicho rol durante todo el año. Que el sacrificio que se hace por los hijos es en todos los sentidos, lugares y momentos de la vida. Y que por otro lado, el amor de padre a hijo es incondicional. No así al contrario. Dicen que un padre es para mil hijos y que un hijo no -siempre- es para un padre.
Es por este motivo por el que a mí me gusta este día. Porque considero que aunque uno sea padre siempre, este día es un buen motivo pra hacerle un homenaje. Y no me refiero a comprar un artículo por obligación, sino a dedicarles algo de nuestro tiempo. A ofrecerles nuestra compañía o al menos nuestra atención por unas horas. No más.
Yo creo que un padre es feliz -simplemente- al lado de sus hijos. Y eso no siempre es posible. La vida actual hace difícil las relaciones familiares, en muchos casos. Por eso, el 19 de marzo es una excusa para festejar que alguien un día nos dio la vida. Y nos ofreció todo lo que tenía a su alcance. De la mejor manera que sabía, aunque -en ocasiones- se equivocase.
Esta semana mi hija le preparó en la guardería su primer regalo para el Día del Padre. Durante todos estos días me mantenía informada de cómo iban sus trabajos y me pedía que mantuviera el secreto. Ayer venía con su regalo bajo el brazo con la mayor de sus sonrisas. Y su padre hoy ha recibido el mejor de los obsequios. El amor de su hija.
19-Marzo-2010, publicado por admin
Reflexiones
Esta semana que estamos dejando atrás conmemoramos el Día de la Mujer Trabajadora. Se hace necesaria una reflexión, a pesar de que puede que el tema esté muy manido e incluso repleto de tópicos. Hablaré hoy del por qué de esta fecha y de su origen y trayectoria. Porque todavía hoy -en muchos lugares del planeta- nacer mujer es una desgracia.
Tenemos que remontarnos al 8 de marzo de 1908. Ese día murieron abrasadas 129 mujeres en la fábrica Cotton Textile Factory de Nueva York. Estas trabajadoras se habían encerrado en protesta por los bajos salarios y las deficientes condiciones económicas. Las represalias no se hicieron esperar. Les lanzaron bombas incendiarias y perecieron. Por este motivo, la ONU instituyó oficialmente el Día de la Mujer Trabajadora el 8 de marzo.
Son muchas las discriminaciones a las que ha sido sometido el género femenino. Desigualdades que parten desde la cuna y que se multiplican a lo largo de la vida y más aún en según qué país y continente. La educación es uno de los derechos fundamentales que ha marcado las diferencias y que ha limitado el desarrollo profesional de la mujer. Ésa es la principal diferencia con el hombre.
Han sido de distinta naturaleza los hitos que han marcado la historia de la lucha de la mujer en defensa de sus derechos. La conquista del voto femenino en España durante la Segunda República supuso un paso de gigante en la conquista por la igualdad civil. Sin embargo la equiparación en otras facetas de su vida, tanto en la privada como en la pública se hicieron esperar.
Todavía hoy -y pese a que hemos conseguido constitucionalizar la igualdad- siguen existiendo diferencias. De hecho, la política de paridad es un ejemplo más de las mismas. El reto actual de la mujer es la consecución de la conciliación de la vida laboral y familiar. Sólo consiguiendo esta necesidad -tan de nuestros días- podremos aseverar que contamos con los mismos derechos.
12-Marzo-2010, publicado por admin
Actualidad, Mujer, Reflexiones
Hace tiempo que abogué por el desarrollo tecnológico en aras de unas nostálgica permanencia por los medios tradicionales. Ya lo dije desde aquí en relación al libro electrónico. Y ahora lo hago -una vez más- en referencia a los medios de comunicación en general y -sobre todo- a los periódicos. Lo explicaré más adelante.
Tuve mis detractores y supongo que los seguiré teniendo. Porque son muchos los que se niegan a renunciar a lo de siempre. Y no se trata precisamente de ignorantes culturalmente hablando, sino ignorantes tal vez de la rapidez con la que avanza la tecnología. Este tiempo atrás leí que el propio Paul Auster, uno de los escritores norteamericanos de más éxito internacional, se negaba a asumir el cambio.
No podemos darle la espalda a la realidad. Y la realidad es que nuestras costumbres se están viendo modificadas cada día por el impacto de las nuevas tecnologías. Así lo presentaba la semana pasada el programa de TVE “Informe Semanal” titulado “La tormenta de papel”. Una tormenta que amenazaba con acabar con los periódicos de siempre basándose en la caída de las ventas de sus ejemplares en los quioscos.
Y es que aunque la crisis económica se esté cebando con los medios de comunicación en general es un hecho que el papel pierde peso cada día. Y no hay vuelta atrás. Como el libro, es evidente que periódico impreso y digital convivirán juntos algún tiempo -imposible de estimar- pero luego desaparecerá el primero y sólo quedará el segundo.
No es más que la evolución de las especies. Como ya decía Darwin sólo las que se adapten al cambio sobrevivirán. Desaparecen las barreras entre el tiempo y el espacio. El futuro es una nueva forma de leer porque existen otros hábitos de consumo de información. El receptor ya no se conforma sólo con leer, sino que también participa y se convierte en emisor. Es sin duda, la revolución digital.
5-Marzo-2010, publicado por admin
Periodismo, Reflexiones
Aula 2010. Una iniciativa del Ministerio de Educación que, en tiempos de crisis, no viene nada mal. A mí me hubiera gustado a cudir a un centro de orientación cuando, en su día, decidí estudiar la carrera de periodismo. Supongo que de algo servirá. Aunque, sólo sea para acercar el mundo laboral a los jóvenes que intentan elegir profesión.
Parece que la edición de este año tiene como objetivo promocionar los intercambios de estudiantes con otros de países extranjeros y explicar en qué consiste la nueva prueba de acceso a la Universidad. Se intenta de este modo difundir la idea de que es necesario contar con, al menos, un idioma más para obtener un currículum completo.
Me parece interesante esta iniciativa y, sobre todo, poner al alcance de todos la oportunidad de adquirir no sólo conocimientos de otra lengua, sino la experiencia que se adquiere al vivir en otro país que no es el propio mientras se cursan distintos estudios, universitarios o no. Este punto es vital para la maduración del joven, creo yo.
Paralelamente, se celebra el Salón de Posgrado, dedicado a la formación de tercer ciclo. Una alternativa para quienes deciden enfocar su carrera profesional al mundo académico y de la investigación. Una opción que -por experiencia propia- no siempre conduce a los resultados esperados. Aunque tampoco trataré desde aquí de desmotivar a quien tome la iniciativa.
Con todo, creo que existe un gran problema en este país. No hay un ajuste entre el número de estudiantes que cada año salen de las universidades y los puestos profesionales que se ofrecen desde organismos públicos y privados. Ése es el verdadero problema. Hace años era suficiente una carrera para obtener un empleo de calidad, ahora, ni siquiera lo es tener un máster o un doctorado. En algo nos estamos equivocando.
26-Febrero-2010, publicado por admin
Actualidad, Cultura, Reflexiones
Después de mucho tiempo he vuelto a ver la Gala de los Goya. Llevaba un par de años que no me sentaba delante del televisor para tragarme varias horas de bromas sin gracia por parte de los presentadores. Pero este año decidí que lo volvería a intentar. Quizás lo hice porque presentía que podía ser diferente.
Como digo, hace años, cuando iba al cine semanalmente y me sabía las nominaciones y -por supuesto- había visto todas las películas que optaban al galardón, nunca me perdía esta cita con el séptimo arte español. He de reconocer que este año, de las cuatro nominadas sólo había visto “El secreto de sus ojos”.
Sabía que “Celda 211″ partía como favorita y, como suele suceder en estos casos, así se constató al final. Nada menos que ocho estatuillas. Cuando el río suena en la Academia… casi nunca se equivoca. Sin embargo yo apostaba por la película de Campanella. Pero porque a mí me encanta este director. Todo lo que hace. No pudo ser.
Después del éxito asombroso de la película de Daniel Monzón, no tengo más obligación que verla. También es obvio reconocer que Luis Tosar borda ese tipo de papeles. Sólo he visto algunos trailers y lo cierto es que encaja al dedillo con el personaje. Tampoco me quiero perder “Ágora” que tiene que brillar en los aspectos técnicos.
Pero la nota de color de la gala, además de la estelar conducción de la misma por parte de Buenafuente, fue la aparición del más internacional de los cineastas españoles. Pedro Almodóvar reapareció tras seis años apartado de la Academia. Parece que Álex de la Iglesia se “curró” su presencia. Y una parte del sector del cine – ya se sabe, los amigos-, se lo han agradecido.
Y la nota rosa -cómo no- fue para la pareja del año, nuestra querida “Pe” que fue acompañada de Bardem. El mundo del colorín ha estado encantado toda la semana. Los programas de esta índole han cubierto su programación con los personajes que desfilaron por la alfombra verde. Pero esto ya es otro cuento. Que no quiero contar. Porque no me gusta “Pe”.
19-Febrero-2010, publicado por admin
Actualidad, Cultura