Por 169 votos a favor y 168 en contra, el Gobierno de Zapatero logró sacar ayer adelante – con un aluvión de críticas desde distintos frentes- el plan para hacer frente a la crisis económica que atraviesa nuestro país y que hasta hace no mucho ni siquiera admitía el propio Presidente del Gobierno. Esto lo dice todo.
Parece que ahora hay que dar un volantazo en seco a las políticas anticrisis o mejor dicho a la no política ejercida contra la misma. Ahora, cuando España está en la cola de la UE en cuanto a medidas se refiere es cuando se ha decidido actuar. Aunque, si nos atenemos a la sabiduría popular “más vale tarde que nunca”.
Zapatero y su equipo piden un esfuerzo a la sociedad española. Al final va a tener parte de razón el eslogan de que” esto lo resolvemos entre todos”. Pero cabría preguntarse qué todos. Porque ahora resulta que deben apretarse el cinturón las rentas menos favorecidas ¿son éstas medidas sociales? y sobre todo, ¿son medidas de quien se precia socialista?
Parece que en esta ocasión los más perjudicados son sectores bastante desprotegidos -por otro lado- como son los pensionistas o los trabajadores públicos. Por cierto que la mayoría de estos últimos tienen un salario bien corriente. Pero lo que es peor aún, es que se están recortando los derechos laborales adquiridos por los mismos.
El Gobierno argumenta que sus preocupaciones son el paro y el déficit público y por eso ha de tomar medidas dolosas pero necesarias. Mi pregunta es si serán suficientes o será el principio de una batería de restricciones sociales. A mi juicio son soluciones antipopulares que le están costando muy caro. Espero que todo se tenga en cuenta en un futuro.