“Mujeres ricas” o “¿Mujeres frívolas?”

Hace un par de semanas estaba viendo el programa nocturno de los jueves en la Sexta “¿Quién vive ahí?”, un espacio que muestra -en el ochenta por ciento de los casos- casas espectaculares cuyos dueños han decorado o construido de forma especial. El otro veinte por ciento son casas que superan el mal gusto.

El caso es que mientras recogía y me lavaba los dientes -lo normal antes de acostarse- apareció en la pantalla el siguiente espacio televisivo. No lo había visto nunca, pero su cabecera  me llamó la atención. No sé si por lo hortera que es o por lo glamuroso que intenta ser quedándose en eso, un intento.

Vi aquel primer capítulo y -confieso- que me quedé perpleja. Se trata de “Mujeres ricas”, un programa en el que supuestamente cinco mujeres de alto poder adquisitivo nos exponen sus vidas como si fuesen talentos científicos o personajes históricos de otro tiempo.

La primera de ellas es una mujer francesa afincada en Marbella que se dedica al negocio de las discotecas y que -a mi juicio- creo que es la más “normal” porque, al menos, trabaja. Hay dos mujeres que son hermanas y que no se sabe muy bien por qué son ricas pero son lo más casposo que se pueda imaginar uno.

Las otras dos responden al estereotipo de mujer objeto. Ambas están casadas con hombres millonarios y viven a su costa. Es decir, el cliché más antiguo del mundo: mujer -aparentemente- atractiva que goza de los beneficios económicos que su esposo obtiene trabajando, claro.

Después de varios capítulos- confieso que me he tragado varios- una saca la conclusión de que este espacio podría haberse denominado “Mujeres frívolas” en vez de “Mujeres ricas”. Sus vidas están tan vacías como sus cabezas. Sus ambiciones son estrictamente superficiales y su forma de ser felices sólo es viable a través del materialismo. Qué desperdicio de fortunas.  

11-Junio-2010, publicado por admin

Medidas ¿anticrisis?

Por 169 votos a favor y 168 en contra, el Gobierno de Zapatero logró sacar ayer adelante – con un aluvión de críticas desde distintos frentes- el plan para hacer frente a la crisis económica que atraviesa nuestro país y que hasta hace no mucho ni siquiera admitía el propio Presidente del Gobierno. Esto lo dice todo.

Parece que ahora hay que dar un volantazo en seco a las políticas anticrisis o mejor dicho a la no política ejercida contra la misma. Ahora, cuando España está en la cola de la UE en cuanto a medidas se refiere es cuando se ha decidido actuar. Aunque, si nos atenemos a la sabiduría popular “más vale tarde que nunca”.

Zapatero y su equipo piden un esfuerzo a la sociedad española. Al final va a tener parte de razón el eslogan de que” esto lo resolvemos entre todos”. Pero cabría preguntarse qué todos. Porque ahora resulta que deben apretarse el cinturón las rentas menos favorecidas ¿son éstas medidas sociales? y sobre todo, ¿son medidas de quien se precia socialista?

Parece que en esta ocasión los más perjudicados son sectores bastante desprotegidos -por otro lado- como son los pensionistas o los trabajadores públicos. Por cierto que la mayoría de estos últimos tienen un salario bien corriente. Pero lo que es peor aún, es que se están recortando los derechos laborales adquiridos por los mismos.

El Gobierno argumenta que sus preocupaciones son el paro y el déficit público y por eso ha de tomar medidas dolosas pero necesarias. Mi pregunta es si serán suficientes o será el principio de una batería de restricciones sociales. A mi juicio son soluciones antipopulares que le están costando muy caro. Espero que todo se tenga en cuenta en un futuro.  

28-Mayo-2010, publicado por admin

La sanidad del Rey

Hace poco más de una semana que el rey de España ha sido intervenido en el Hospital Clinic de Barcelona para extirparle un nódulo pulmonar. Todo pareció indicar que la operación resultó un éxito y que el monarca fue dado de alta dada su favorable recuperación. A su salida, Don Juan Carlos dijo que los españoles deberíamos estar orgullosos de la sanidad pública.

Bueno, más concretamente se refirió al equipo médico que le trató y a la sanidad pública de Cataluña y Madrid, para qué engañarnos. Lo cierto es que yo soy una de esas personas que siento el mismo parecer que el rey pero, sus palabras han tenido repercusión mediática como era de prever -por otro lado-.

Ya ha habido voces que apuntan que es cinismo hablar de orgullo de la sanidad pública, cuando Su Majestad fue operado por el equipo médico del servicio público, pero pasó sus horas de convalecencia en una habitación de la zona de privados del mismo hospital. Supongo que lo contrario hubiera sido una osadía.

A mi juicio, cualquier actuación por parte de la Casa del Rey hubiera causado controversia. Si hubiese ido a una clínica privada, al sector más crítico con la monarquía le hubiera faltado tiempo para censurar dicha decisión. Y como han hecho lo contrario, también parece susceptible de ser un acto hipócrita.

Lo cierto es que -a pesar de que no me considero monárquica concretamente- me parece un debate absurdo. Porque en el fondo no se pone en cuestión la decisión tomada por el monarca si no -una vez más- la conveniencia o no de la figura del Rey o de lo que en sí mismo representa. Creo que eso es otra historia.

21-Mayo-2010, publicado por admin

Algo de verbena y gallinejas

Entresijos, gallinejas, churros, berenjenas, rosquillas tontas y listas, el vino y la cerveza son algunos de los manjares que se pueden degustar en la Feria de San Isidro. Pese a la multitud de puestos que inundan con olor a fritanga los aledaños de la Ermita de San Isidro, lo más recomendable es comer la tortilla en la pradera. Bailar un chotis, beber agua del Santo, vestirse de chulapo/a y comprar un botijo es lo propio de las fiestas más castizas de Madrid.

Los escenarios donde se celebra el Día del Patrón se multiplican. En el plano religioso, la ermita de San Isidro acoge cada año a los fieles que cada 15 de mayo hacen cola a sus puertas para beber el “agua bendita” y escuchar la misa de romería en la pradera. También la Colegiata de San Isidro es lugar escogido por los madrileños devotos de su santo.

En el ámbito más festivo, las atracciones lúdicas, las tómbolas y los bares proliferan en los distintos distritos de la capital. En el plano cultural siempre se puede visitar el Museo de los Orígenes o Casa de San Isidro en la Plaza de San Andrés. Supongo que lo mejor es consultar el completo programa de conciertos, pasacalles o espectáculos que el Ayuntamiento organiza.

Los más castizos recuperan cada año sus trajes regionales y salen a bailar a las verbenas. La mayoría son mayores nostálgicos y los nietos de éstos a los que intentan transmitir su pasión. Son éstas unas fiestas, principalmente, populares. Tradición y folclore se unen en armoniosa algarabía. Y para no olvidar la costumbre, coreamos: “San Isidro labrador, quita la lluvia y pon el sol”.

14-Mayo-2010, publicado por admin

Nueva cara, nueva vida

Hace un año un hospital valenciano realizaba con éxito el primer trasplante de mandíbula y lengua.Esta semana hemos sido testigos de otro trasplante de tejido facial, esta vez en un paciente sevillano. No recuerdo si en la primera ocasión los medios recogieron la imagen. Esta vez Rafael ha decidido “dar la cara” ante la opinión pública.  

Es ésta una intervención exitosa desde el punto de vista médico. Me congratulo de los avances de la ciencia en este sentido y animo a que la pobblación se sensibilice con la donación de órganos. Es una muestra de altruismo, de generosidad y de solidaridad -al fin y al cabo-, de  vital importancia para la salvación de vidas.    

Aunque también es cierto que en este caso, la donación de un rostro es algo más que lo anteriormente expuesto. Una cara no es sólo piel. Supone la identidad de una persona. Son los rasgos faciales los que definen y particularizan al ser humano. Las facciones nos hacen individuales, expresan una imagen propia e intransferible.

Supongo que es difícil deshacerse de una cara que te ha acompañado a lo largo de tu vida. Aunque en el mundo en el que vivimos -frecuentemente sometido a exigentes cánones estéticos- es cada vez menos importante prescindir de lo que la naturaleza nos ha dado. Para algunos -incluso- puede llegar a suponer un alivio -no sé-.

Lo que es la vida. Unos pasan por el quirófano para estirarse la piel en un intento de recuperar la juventud y otros dan muestras de felicidad al ver que por fin tienen sensibilidad en su cara, aunque sea una cara rígida, sin expresión y más bien poco estética. Lanzo desde aquí el señuelo para que mis lectores reflexionen en mayor profundidad sobre este debate bioético que nos trae la actualidad.

7-Mayo-2010, publicado por admin